En el marco de la investigación por la muerte de los cuatro niños en el Caso Malvinas, un elemento clave es la pericia a los teléfonos celulares de los 16 militares procesados, involucrados en este crimen. Aunque se ha mantenido información reservada sobre los detalles de las pericias, este proceso es crucial para determinar el grado de implicación de los uniformados en los hechos ocurridos.
El abogado Abraham Aguirre, representante del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, explicó que las autoridades judiciales han realizado una audiencia reservada para la extracción de datos de los teléfonos de los militares, proceso que busca esclarecer el papel de los implicados en los hechos. La información obtenida de los dispositivos electrónicos podría ser determinante para conocer más detalles sobre los posibles responsables de las torturas y la violencia sufrida por los menores antes de su muerte.
Aguirre enfatizó que la audiencia en la que se trató el tema de los teléfonos celulares fue estrictamente confidencial, y que todos los abogados presentes fueron juramentados a no divulgar los detalles de la misma. Esto responde a la necesidad de proteger la integridad del proceso judicial y evitar que la divulgación de información afecte la investigación en curso.
Aunque no se revelaron detalles sobre los contenidos de los teléfonos, Aguirre dejó claro que, cuando la pericia se judicialice y se suba al sistema público del Sistema Automático de Trámites Judicial Ecuatoriano (SATJE), la información será accesible al público.
Esto brindará a la sociedad ecuatoriana la oportunidad de conocer más sobre las investigaciones relacionadas con el caso, incluyendo si los militares involucrados tuvieron algún rol en el crimen.
Este paso en la investigación se suma a los esfuerzos por esclarecer las circunstancias de la muerte de lNehemías Arboleda, Steven Medina, Ismael y Josué Arroyo, quienes fueron víctimas de actos violentos que incluyen tortura y disparos, antes de ser incinerados.