El incidente ocurrió el pasado fin de semana en Argentina, durante un evento popular entre los estudiantes, quienes suelen utilizar fuegos artificiales y petardos como parte de las celebraciones.
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El joven, de 16 años, estaba disfrutando de la fiesta junto a sus compañeros cuando decidió encender una bomba de estruendo, conocida como mortero.
Lo que parecía una celebración inocente terminó en una pesadilla cuando el artefacto explotó prematuramente mientras lo sostenía en la mano.
La potente detonación le causó daños severos, y su mano quedó gravemente afectada.
El adolescente fue inmediatamente trasladado al hospital. Los médicos lucharon por salvar su mano, pero las lesiones fueron tan graves que no pudieron evitar la amputación.
La noticia ha causado consternación y ha puesto de relieve el peligro que representan los fuegos artificiales y morteros, especialmente cuando son manipulados por personas inexpertas.
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Preocupación por el uso de pirotecnia
Este tipo de incidentes no son aislados. Las autoridades han reiterado la necesidad de tomar medidas más estrictas en cuanto a la venta y el uso de estos artefactos, dado que continúan ocurriendo accidentes, muchos de los cuales dejan secuelas irreparables.