A casi todas las partes de nuestro cuerpo se les conoce su función y utilidad, pero hay partes que actualmente están consideradas como sobrantes. En el caso del dedo pequeño del pie, su rol está ligado a los primates, quienes utilizaban sus garras para trepar a los arboles, enterrándolas para un mejor agarre.
Sin embargo, los cirujános ortopédicos le han encontrado un nuevo fin. Por ejemplo, l as personas que han sufrido la amputación de uno o varios de los dedos de su mano , se han visto beneficiadas con un trasplante utilizando algunos dedos del pie.
El dedo gordo puede utilizarse para reemplazar al pulgar, ya que es el más firme y hábil pero, sin dedo gordo, el equilibrio del pie se afecta bastante.
Si el dedo faltante es otro, el meñique del pie puede ser una solución, ya que al menos entrega una estructura de huesos que permite dar un mayor uso a la mano, pese a que sus habilidades son bastante limitadas.
En la galería, otras partes del cuerpo de las cuales podríamos prescindir.